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Diversidad Funcional

Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo, como el resto de personas, tienen necesidad de amar y de ser amadas, de expresar sus emociones y sentimientos de afecto, de manifestar y disfrutar su deseo erótico, de poder expresar libremente su particular manera de sentirse mujer u hombre así como su orientación sexual. Por ello, la educación sexual debe formar parte de un enfoque de atención integral a la persona. “Todas las personas necesitan recibir educación sexual y que se faciliten las condiciones que les permitan la vivencia satisfactoria de su sexualidad. Las personas con discapacidad también, con independencia de cuales sean sus limitaciones y necesidades de apoyo” (De la Cruz y Rubio, 2010). Facilitar las condiciones para que esto se dé favorece su desarrollo personal y social.

En nuestra asistencia realizaremos sesiones de descubrimiento y/o reencuentro con la sexualidad afectiva consciente para personas con diversidad funcional. A través del contacto podemos aprender y desaprender cómo reacciona nuestro cuerpo cuando se encuentra con el mismo y como se abre a la interacción con los otros. Todo ello para que la persona aprenda y comprenda que a pesar de sus limitaciones puede tener una sexualidad rica y satisfactoria como el resto.

Se faclitará información y herramientas que les ayude a aprovechar al máximo las posibilidades y capacidades que tienen para sentir y disfrutar de una sexualidad plena, una sexualidad no exclusivamente genital y poder descubrir que todo su cuerpo es orgásmico.